31.12.06

Año finito, los últimos gritos

806 llega a su consunción final. Esperemos que la guadaña del Padre Cronos siegue sin piedad a quienes se aferran a las pocas briznas de este año, complacida su guadaña herrumbrosa en quienes todo lo más nos deleitamos recordando las pifias de estos 365 días.

Hubo intentos frustrados de defenestrar a los pobres efeylitas, como la Batalla en el Paso de Rhoden, donde se vieron golpes no validados, cargas, dislocamientos de todo tipo, y una retahila de magulladuras y cardenales que a nadie dejarían indiferente. Para aliviar esas cuitas, y añadir otras nuevas, cayó una nevada que a poco terminamos jugando a "¡viven!". Lástima, hubiera sido una oportunidad única para hincarle el diente a alguna.

Luego ocurrió el apocalipsis. ¿La Prisión del Valle de la Locura? ¡Venga, no me vengas con mierdas! Si nos jugaste a Crónicas de Auswitchz, no tienes derecho a quejarte. De nada. Aquello sí que era realismo y no la DragonBane. Faltó, y no demasiado, que hubiera habido un fiambre en vivo para sancionar y asegurar que aquella partida no podría ser subperada jamás. Así y todo, hubo quienes la disfrutamos, pero... ¿Qué culpa tenemos algunos de goçarnos en la desgracia ajena? A destacar también el descubrimiento de Twaileck, ícono de la fobozoofilia, y los peitos del Comadreja, que se convirtieron en un clásico con la primera bocanada.

Entrando en materia, arrivamos a Efeyl 2006, una partida chapucera, dirigida por unos mentecatos onanistas que, milagrosamente, dicen que gustó. Ignoramos cuánta pasta soltó el tito Lell para acallar ante la competencia a los clientes insatisfechos, y del mismo modo si empleó la gallina para comprar el silencio o para pagar a unos pnjs con armas que sólo en ejen (y los Sarphilos) validarían para darles un repaso a los bocazas.

El caso es que no hubo eventos clásicos de verano, lo cual habla estupendamente de nuestra filial, Efeyl Sabotagge, así que decidimos dejarnos caer por las CLN. Probamos allí la ignominia, el hastí, el duro suelo y no menos de 3 kilos de pizza repodrida. Total, y por no cagarme como aquella vez en la madre de todos y cada uno: que salimos escaldados. Pero ¡tranquilos, queridos lectores! Que estos lances, estos gajes, esta porta gayola nos estimula para confabularnos con propiedad y convertir las CLN de 2007, que se rumorea serán en Alcalá de Henares, en un infierno donde Milton, Dante y todas las fuentes bibliográficas de Seven se sentirían asqueadas.

Así, llegamos al otoño-invierno. Quitando los experimentos de Harry Potter, al que, dada la presencia de colegialas cachondas nuestros corresponsales Furgo y Mus se arrepintieron de no ir, y el de ASORR, del cual no hablaremos no sea que nos sajen unos royalties; de los eventos celebrados bajo patronato Efeyl, cabe destacar sobre todo lo demás el nacimeinto de un mito. ¿Es un bugbear? ¿Es una pesadilla? ¿Es Labordeta disfrazado? ¡No, es el mejor jugador del mundo! Junto a nuestro peculiar Don Juan de curva peligrosa y El Pieza (retados quedais a descubrir quiénes se ocultan tras estos akas), conforman la Tríada del Bien... del "bien harías en no tenerlos cerca", queremos decir. Nadie puede dilucidar en qué terribles enfrentamientos entre esta editorial y esa horda nos batiremos con el año nuevo. ¡Tiembla, mundo!

¿Se ha acabado? Eso parece. Escasas horas nos separan del abismo. Saltad sin miedo, que si os caeis, da tiempo a maldecir antes de quedar reducido a pulpa. Y quien la diña maldiciendo, ¿no es digno de envidia? Pues eso, ¡la Morte!

2 comentarios:

El Maestro dijo...

Feliz Año compañeros, que el próximo año se presente con tan buena mala baba como acogimos este ya casi extinto año 2006.

Ya sólo queda desearos que folléis como jabatos (sobre todo Mus, enhorabuena zorrita).

Heriss dijo...

¿Y la Maldición de las Cenizas? ¿No merece ni una mención? Cachis la mar...
Con lo bien que quedaría hablar de los Martirios de Heces y los Necios de Blaugir...