8.6.07

Ontología de los trolls, capítulo I

¿Por qué el cielo es azul? Porque está lleno de trolls.

Nos observan.

Nos escupen.

Eructan sobre nuestras casas y cabezas.

Y si no te lo crees, escucha esta historia.

Hace mucho tiempo, cuando el ser humano aún vagaba sometido al... Bueno, ¿a quién le importa eso? El caso es que había trolls. Eran inmensamente más grandes que ahora, y mucho más violentos. Sí, es díficil de creer para alguien a quien Draconius sodomizó en su larga existencia. Pero lo eran. Porque al menos Draconius luego tenía la decencia de sacarte su tranca del orificio donde la hubiera encajado y comerte. Pero antes los trolls te dejaban allí empalado y agonizando. Bueno, eso puede que no sea lo suficientemente violento. Dejadme seguir.

Si tenías la mala suerte de que sus robustas trancas no hicieran explotar vuestros órganos internos antes de emergeros por la boca (o por el culo, depende del despiste del troll en cuestión a la hora de majaros bien las hemorroides), podríais pasar allí varios días, con un poco de mala suerte los suficientes para que hicieran con vosotros y algunos incautos más (especie que ha abundado y abundará siempre en el Efeyl) una brocheta troll.

¡Ajá! ¿Es ya suficientemente violento? Puedo ser más gráfico. Tus labios rozando el orto hiperdilatado del siguiente desgraciado empalado, escurriendo hasta dentro de ti por el tremendo nabo todo tipo de fluidos y semisólidos... Eso antes de que el troll acercase aquella brocheta a algún tejado de choza ardiendo. ¡Qué paroxismo!

Eran buenos tiempos, sin duda. Pero se acabaron. Los creadores de los trolls, una gente con poco sentido del humor, decidieron poner coto a esas depravaciones. Creo que lo hicieron porque les daba mala fama. Así que acabaron con la inmunidad de los trolls al fuego.

Y por eso los trolls no resisten el fuego. Fin.

Otro día explicaré por qué los trolls son azules.

1 comentario:

Angel dijo...

xDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD