28.11.06
Expoagre 2006
La única regla es: no pagueis entrada. Ya está bien de timos. ¡Encima que le ponemos algo de vida a esa lúgubre feria mercantilista, nos sajan! ¡Ni una más, ni una, me oís, ni uuuunaaaaa!
¡Urururukaaaaah!
16.11.06
Aniversario del Correo Troll
¿Qué nos traerá el futuro, quién puede adivinar (copyrigth de Blossom)? Nos la pela. Mientras sigamos bebiendo birra, fornicando como leones, devorando barbacoas, saboteando vivos o deseando que el resto del mundo no haga nada de lo anterior sólo por fastidiar, seguiremos teniendo motivos para hacer el Correo Troll.
Ururukaaaaaaah!
13.11.06
Apología del sedentarismo
Obviando el menoscabo que en la imagen pública de los lectores podría suscitar el ejercicio de tales actividades violentas y pueriles, hay que decir de las mismas que resultan contraproducentes para el ideal estereotipado y según el 1% de nuestras encuestadas "arrebatadoramente sexy", del friki medio: un Adonis de lorzas y flaccidez.
Así que, suscriptores y futuros lechones, ¡seguid aplatanados los fines de semana hartandoos de comida basura!, y pensad que las armas, incluso las de gomaespuma, las carga el diablo (no sabemos si Dansalatignatius, Leinad, Azathoth o el diablo cojuelo), y que donde mejor están es acumulando polvo sobre la chimenea (o bajo la cama si su estética es más "cachiporra sangrienta" que "batuta de combate"). Poneos gordos, lustrosos, cebones. La apatía y la halterofilia de donuts es una forma de vida tan válida como el carbono... o más.
12.11.06
El Abuelo

Ignoramos, por lo demás, los motivos de la hilaridad de Eleder en la presencia de este energúmeno... aunque las hipotesis con más peso apuntan a la presencia inesperada en el tugurio de cierto elemento alcoholico-carroñero.
Seguiremos informando de éste y otros eventos de suciedad. Urururukaaaah!
9.11.06
El mejor lugar del mundo





7.11.06
Querida Tía Trolla:

No lo entiendo, ¿por qué ha triunfado en el imaginario colectivo Alfred J. Kwack, que es un exhibicionista de lo peor, ataviado sólamente con una bufanda mugrienta y tan quedao que se cree que un topo puede ser su padre? ¿Y Lucas y Donald, el uno gafe y afásico perdido desde que hizo gárgaras con ácido de baterías ACME, mientras que el otro, imbécil irrecuperable, se pasea vestido de marinerito (de cintura para arriba, para más vergüenza) con una afonía incluso más pronunciada que la de su compañero; en qué mundo podrían semejantes engendros convertirse en estrellas? Es que hasta aquel mefítico Howard tuvo su momento de gloria, pero nosotros, nada de nada.
Querido patito:
Se te ha olvidado mencionar al ilustre, por más que anónimo, patito feo, que creo deberías tomar como ejemplo de tus aspiraciones. Y piensa también que podrías haber terminado de patito de goma, acumulando vellos púbicos de a saber quién, por no hablar de las ocas y otros palmípedos (salvo el ornitorrinco, que al menos tiene su espolón venenoso para defenderse de los abusos y los visionarios del Foie). Y si de verdad crees que la fama es un bien, piensa en Pato WC: famoso, sí, pero a qué precio...
La fama le quita sabor a la vida, creeme: es preferible la infamia. Y en un mundo como el del rol, donde los bestiarios ya no saben a qué experimentos genéticos recurrir para sorprender a los jugadores, un ente tan risible como un pato tiene suerte, que nunca será visto como un objetivo a batir por su pat-etismo (permítaseme la gracia SIN). Todo lo más como una fuente de calorías por algún multiclase cocinero/ninja flipao.
Mi consejo en definitiva es que vivas bien, pero breve, le des a la bebida y vendas tus órganos (tu hígado, especialmente) mientras puedas disfrutar de lo que saques por él.